Marrakech los sitios más secretos

Marrakech de la que tantas veces hablamos aun tiene lugares secretos. Hoy os desvelamos nuestro top 4 de lugares secretos o poco conocidos.

Marrakech te invita a realizar un viaje que será inolvidable por lo autentico y por todas las sensaciones que vivirás.

Con tan solo deambular por sus callejuelas podrás descubrir armoniosos palacios, jardines suntuosos.

Top de 4 lugares secretos en Marrakech

1. El Jardin Rouge

Y de repente entre olivares nos encontramos con lugar consagrado al arte contemporaneo. Quién lo iba a decir: entre los muros de adobe bastamente tratado, encontramos al top de los top en cuanto a arte urbano.

Durante tu paseo en la sucesión de olivos, saldrán a tu encuentro gorilas de metal, dromedarios grafiteados. Es un lugar de encuentro para estos artistas urbanos, que aprovechan para realizar talleres o exponer su obra.

Jardín Rouge- fundación Montresso – KM 20 – Carretera de Fez – Marrakech

2. Dar Moulay Ali

¿Qué te parecería tomar un té en los jardines de la Casa de Francia?

Estos jardines en su origen formaban parte del palacio de Moulay Ali. Luego se convirtieron en la Residencia del Consul y Casa de Francia en Marrakech.

Antes de tu visita y después estos salones y jardines han recibido a toda gran personalidad a su paso por la ciudad roja. Tienen un emplazamiento único justo al lado de la Gran Mezquita de la Koutoublia.

Este soberbio edificio es tu oportunidad para disfrutar: de exposiciones de arte contemporáneo y de tomar un té a la sombra de las palmeras de su magnífico jardín.

Dar Moulay Ali, Casa de Francia – rue Ibn Khaldoun – Marrakech

3. El museo Tiskiwin

Aquí vamos a nadar en la cultura Marroquí en un fascinante viaje desde el Atlas a Tombuctú.

Descubrirás la riqueza que atesora la artesanía de Marruecos.

Maravíllate con sus: Tapices, vestidos, muebles, instrumentos musicales, joyas.

Un torbellino de sensanciones, colores y formas.

Museo Tiskiwin (o Bert-Flint) – 8 rue de la Bahía – Marrakech

4. Los hammam público en Marrakech

Todavía recuerdo con emoción mi primera visita a un Hammam público fue en otra ciudad y yo aun era una turista avida de emociones.

En esa sesión pude quitarme no solo las celulas muertas, también fue un renacimiento espiritual.

En estos hammam públicos debes olvidar toda sofisticación, será una experiencia espartana de la que si sabes mirar y escuchar saldrás con un conocimiento profundo de la cultura de las mujeres y hombres de Marruecos

No olvides llevar contigo: jabón negro, guante de crin y toalla. Relájate y disfruta de una práctica ancestral

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